Es un mecanismo de defensa del aparato digestivo, que no es aún maduro, y ante situaciones para las que no está preparado, la musculatura del intestino se contrae de manera convulsiva produciendo dolor.
Pero no es la única causa. Se asocia a una alteración del sistema nervioso autónomo debido a tensión producida durante el parto, a una hiperestimulación causada por una situación de estrés en el niño, a que la madre tenga una dieta muy rica en lácteos o incluso a un mal agarre del niño al pecho a la hora de mamar.
Los fisioterapeutas utilizamos técnicas específicas para equilibrar el peristaltismo intestinal. Estas técnicas incluyen: masaje abdominal, movimientos y ejercicios suaves para así prevenir la acumulación excesiva de gases, liberando las posibles tensiones producidas durante el mecanismo del parto en la esfera craneal del bebé y a lo largo de columna hasta la pelvis.
Algunas técnicas para tratar el cólico incluyen manipulación craneosacral, manipulación visceral y técnicas de liberación muscular
El tratamiento para los cólicos del lactante consta normalmente de 3 a 5 sesiones, donde en un principio se trabaja de manera más suave sobre la zona más externa y las siguientes, profundizando sobre el sistema digestivo.